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Ajolote de color oscuro moteado con branquias externas entre plantas acuáticas; ilustración generada con IA.

Un ajolote con branquias externas puede ser adulto. Su apariencia juvenil no significa que siga siendo una cría.

Las estructuras plumosas a los lados de su cabeza son una de sus señas más reconocibles. También ayudan a explicar una peculiaridad del ajolote de Xochimilco, Ambystoma mexicanum: puede alcanzar la etapa reproductiva sin perder ciertos rasgos larvarios.

La palabra clave es neotenia

Rogelio Aguilar Moreno y Rogelio Aguilar Aguilar describen esta condición en un artículo de la Revista Digital Universitaria de la UNAM publicado en 2019. La llaman neotenia: la conservación de características juveniles en la vida adulta.

Entre los rasgos visibles mencionan las branquias externas y la aleta dorsal. En otras salamandras, esas características cambian durante la metamorfosis que conduce a la adultez; el ajolote puede reproducirse sin pasar por esos mismos cambios morfológicos.

No significa que el animal no crezca. El punto es que crecimiento, capacidad reproductiva y transformación de la forma no tienen que seguir el mismo calendario que imaginamos al pensar en otros anfibios.

No es un pez ni un bebé eterno

Su vida acuática y su cola pueden prestarse a confusiones, pero el ajolote de Xochimilco es un anfibio del grupo de las salamandras. Describirlo como un “bebé para siempre” puede servir como gancho, aunque borra la diferencia entre apariencia y madurez.

Por eso una imagen aislada de sus branquias no basta para concluir que se trata de una cría. La curiosidad está precisamente en que esos rasgos pueden mantenerse en un ejemplar adulto.

Mirar al animal, no sólo al personaje

Para México, entender esa diferencia es una forma de acercarse al ajolote más allá de su silueta en ilustraciones, recuerdos y personajes. Su interés biológico no depende de atribuirle poderes mágicos ni de confundir una característica natural con una anomalía.

Esta nota recupera una explicación biológica; no presenta un hallazgo de 2026 ni utiliza cifras antiguas como si fueran un censo actual de la especie.

Fuente: Aguilar Moreno y Aguilar Aguilar, Revista Digital Universitaria, UNAM, volumen 20, número 1, 2019. Consulta: 15 de octubre de 2026.

Imagen: ilustración editorial generada con IA; no corresponde a una fotografía de campo ni de un ejemplar investigado.

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uq6aantlr4sg@cirugiaarteyvida.info

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