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La protección de las ballenas y los ecosistemas marinos del Golfo de California es el eje de ¿Ballenas o Gas?, un documental lanzado esta semana que busca visibilizar los riesgos ambientales asociados con la construcción de plantas de licuefacción de gas natural en las costas de Sonora y Sinaloa. La producción reúne voces del cine y el activismo ambiental para cuestionar el impacto que podrían tener estos proyectos en la vida marina y en las comunidades que dependen del mar.

Dirigido por el cineasta británico Hugh Pearson, quien ha participado en proyectos cinematográficos de la BBC y colaborado con el reconocido naturalista Sir David Attenborough, el documental cuenta con dos narraciones: la versión en inglés está a cargo de la actriz y activista ambiental Jane Fonda, mientras que la versión en español es narrada por la actriz y cantautora mexicana Ximena Sariñana.

La producción busca acercar al público a una controversia que combina conservación ambiental, desarrollo industrial y exportación de combustibles fósiles. En el centro de la discusión están las plantas de gas natural licuado (GNL) que se proyectan en el litoral del Golfo de California, así como los gasoductos y el tránsito de grandes buques necesarios para transportar el combustible hacia otros mercados.

Jane Fonda y Ximena Sariñana se suman a la defensa de las ballenas

La participación de Jane Fonda aporta una voz reconocida al llamado de protección de la biodiversidad marina. La actriz estadounidense, conocida también por su activismo ambiental, acompañó su colaboración en el documental con un video en el que expresa su respaldo a las ballenas y llama a anteponer la protección de la vida a los intereses de la industria del gas.

La versión en español cuenta con la narración de Ximena Sariñana, cantante y actriz mexicana que acerca el mensaje de la producción al público hispanohablante.

A través de sus dos versiones, ¿Ballenas o Gas? pretende ampliar la conversación sobre el futuro del Golfo de California, una región reconocida por su riqueza biológica y por la presencia de numerosas especies marinas. La iniciativa pone el foco en la necesidad de evaluar las consecuencias ambientales de los grandes proyectos energéticos antes de avanzar con su construcción y operación.

El documental también ha tenido presencia en circuitos cinematográficos dedicados a temas sociales y ambientales. Formó parte de la selección oficial del Festival de Cine Documental Ambulante y recibió un premio en el Festival Tierra Filme, antecedentes que contribuyen a situar la producción dentro de las iniciativas audiovisuales que buscan generar conciencia sobre los desafíos ecológicos.

¿Qué proyectos de gas amenazan al Golfo de California?

El lanzamiento del documental coincide con los dos años de la campaña ¿Ballenas o Gas?, una iniciativa impulsada por organizaciones y comunidades que buscan detener proyectos de infraestructura de gas natural licuado en las costas de Sonora y Sinaloa.

Entre los desarrollos señalados por la campaña se encuentran AMIGO GNL, proyectado en Guaymas, y Saguaro, en Puerto Libertad. Las organizaciones advierten que la construcción y operación de estas instalaciones podrían generar impactos que van más allá de las zonas industriales, debido a la infraestructura necesaria para recibir, procesar y transportar el combustible.

El gas natural licuado se obtiene mediante un proceso de enfriamiento que permite convertir el gas en líquido y reducir considerablemente su volumen, lo que facilita su traslado en buques especializados. Para exportarlo a grandes distancias se requieren plantas de licuefacción, gasoductos y terminales marítimas, además de embarcaciones diseñadas para transportar el combustible.

De acuerdo con los colectivos que integran la campaña, la operación de esta infraestructura y el tránsito de buques metaneros de más de 300 metros de longitud podrían representar riesgos para las ballenas y otros organismos marinos. Entre las preocupaciones ambientales relacionadas con este tipo de actividades se encuentran el ruido submarino, las alteraciones del hábitat y los posibles efectos de las operaciones portuarias sobre la fauna.

Los colectivos también advierten que los impactos potenciales no se limitarían a la biodiversidad. Las actividades pesqueras y otras formas de aprovechamiento de los recursos marinos podrían verse afectadas si se deterioran los ecosistemas de los que dependen, lo que tendría consecuencias para el sustento y la seguridad alimentaria de miles de familias de la región.

Estas advertencias forman parte de los argumentos de la campaña ambiental. La magnitud de los posibles efectos de cada proyecto debe evaluarse con base en sus características específicas, sus estudios de impacto ambiental y las condiciones de los ecosistemas involucrados.

El gas busca llegar al mercado asiático

Otro de los cuestionamientos centrales de la campaña es el destino comercial del combustible. Las organizaciones sostienen que los proyectos permitirían transportar gas procedente de Estados Unidos hacia mercados asiáticos, mediante instalaciones de licuefacción en territorio mexicano y rutas marítimas que atravesarían el Golfo de California.

Desde esta perspectiva, los colectivos consideran que los riesgos ambientales y sociales recaerían principalmente en las comunidades costeras mexicanas, mientras que los beneficios comerciales estarían vinculados con la expansión de la industria gasífera estadounidense y sus exportaciones.

El debate también se relaciona con el futuro energético de la región y con las consecuencias de prolongar la infraestructura asociada a los combustibles fósiles. Las plantas de licuefacción requieren grandes inversiones y están diseñadas para operar durante periodos prolongados, por lo que las decisiones sobre su construcción tienen implicaciones ambientales y económicas de largo plazo.

Para las organizaciones que respaldan la campaña, el caso del Golfo de California plantea una pregunta sobre las prioridades del desarrollo: cómo equilibrar las necesidades energéticas y comerciales con la conservación de ecosistemas que sostienen actividades económicas locales y albergan una gran diversidad de especies.

La campaña ya consiguió la cancelación de uno de los proyectos

Durante sus dos años de actividad, ¿Ballenas o Gas? ha buscado presionar a las autoridades y generar apoyo ciudadano para frenar las plantas proyectadas en las costas de Sonora y Sinaloa.

Según la información difundida por la campaña, sus acciones han contribuido a la cancelación de uno de los tres proyectos de plantas que se proponían construir en la región. Las organizaciones consideran este resultado un avance en sus esfuerzos por proteger la biodiversidad marina y evitar nuevas presiones sobre las comunidades costeras.

Sin embargo, la campaña mantiene su atención en desarrollos como AMIGO GNL y Saguaro, al considerar que sus posibles efectos justifican una revisión cuidadosa de los riesgos ambientales y sociales.

El estreno de ¿Ballenas o Gas? busca dar mayor visibilidad a esta discusión mediante el cine documental y la participación de figuras reconocidas internacionalmente. Con Hugh Pearson en la dirección y las voces de Jane Fonda y Ximena Sariñana en sus versiones en inglés y español, respectivamente, la producción invita a conocer los argumentos de quienes defienden el Golfo de California frente a la expansión de la infraestructura gasífera.

La discusión que plantea el documental va más allá de la presencia de ballenas en estas aguas: también involucra la conservación de los ecosistemas marinos, la continuidad de las actividades pesqueras y el futuro de las comunidades que dependen de ellos. Para sus impulsores, proteger esta región significa considerar los costos ambientales y sociales de los proyectos energéticos antes de tomar decisiones que podrían tener consecuencias durante décadas.

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uq6aantlr4sg@cirugiaarteyvida.info

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